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Un buen puro: El corte
Una vez examinado el puro, debemos cortarle la perilla con exquisito cuidado, con el fin de asegurar la correcta aspiración y combustión. Intenrtaremos que el corte se haga justo encima de la linea donde el gorro de la perilla se une con la capa, con el fin de que está no pueda desmenuzarse.
Existen diversos tipos de cortapuros, presentando cada uno sus ventajas e inconvenientes. Lo que nunca debe hacer en un puro de calidad es perforarlo con un palillo o una cerilla ya que con esto se comprimirá la tripa formando un nudo que impedirá el correcto tiro del puro.
El encendido
Utilice siempre un fósforo de madera o un encededor de gas, si lo hace con uno de gasolina o con cerillas de cera su aroma impregnará el del puro y le hará perder todo su sabor. Como realizar un buen encendido es esencial, tómese su tiempo. Mantenga su cigarro a unos 90º. de la llama y hágalo girar hasta que su superficie este prendida de forma uniforme.
Coloque después el puro entre sus labios y mantenga la llama a un centímetro de la boquilla (la parte prendida), y aspire hasta que la llama llegue al puro y siga rotando el mismo. Sople suavemente sobre la parte encendida del puro para comprobar que este se ha encendido uniformemente.
La fumada
No inhale el humo, aspire suavemente hasta que el humo llene la boca y permita que inunde su paladar e invada su nariz con los evocadores aromas que desprende. No intente quitar la anilla, podría estropear la capa y arruinar un buen cigarro. Y si se apaga no se preocupe, repita el proceso y vuélvalo a encender.
Tampoco se preocupe por la longitud de una ceniza, deje que caiga por si sola sin necesidad de agitar su cigarro.
Y cuando su cigarro vaya llegando al final no lo aplaste como a un vulgar cigarrillo; déjelo en el cenicero que se apague lenta y dignamente.
La conservación
Los puros deben guardarse a una temperatura entre los 16º y 18º C y con una humedad relativa entre 65% y 70%. De otra forma acabarán por secarse o enmohecerse. Los remedios caseros no suelen funcionar y, en la mayoría de los casos, hacen malgastar la posiblidad de disfrutar plenamente de uno de los productos más elaborados del mundo.
Utilize las cajas humificadoras que encontrará en establecimientos especializados para la perfecta conservación de sus cigarros. Disfrutar de un puro artesanal es mucho más que fumárselo. Es hacerse partícipe de un placer sin igual, que requiere saborearse sin prisas.
El humo que desprende un gran puro colorea los mejores momentos de la vida; no hay nada comparable a su contemplación, a permitir que sus caprichosas formas evoquen nuestros recuerdos.
"El puro es el complemento perfecto de un estilo de vida elegante. El puro calla el dolor y puebla la soledad de mil imágenes graciosas." George Samd.
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